
Hoy estoy como el día, gris y nublada, mi animo va de la mano del tiempo, por lo que el invierno no es mi mejor época....Ayer me acordé de ella, de muchos de los momentos felices que pasamos, asi que he decidio recordarla contando nuestra historia...y todo empieza así
Eran mis 16, plena adolescencia, todavía sin tener definidas mis preferencias sexuales. Había tonteado con chicos, lo típico de esa edad, algún que otro beso y achuchón, pero sin llegar a nada más. No me planteaba estar con una chica, simplemente decía: no lo descarto, en esta vida hay que probarlo todo.
Ella era amiga de una amiga mía y la conocí de casualidad. Congeniamos bastante bien y poco a poco comenzamos a quedar más y a hacer más cosas juntas, pero que inocencia la mía! Sin darme a penas cuenta me fue enamorando, me encandilaba su forma de ver la vida, de hablar, de conversar..todo en ella era interesante y llamaba mi atención....hasta que me dí cuenta de que yo también llamaba la suya. Sucedió rápido, sin planearlo, simplemente nos besamos. A partir de ese día todo cambió para mi, lo que parecía un beso fortuito, se convirtió en una relación de pareja. Ella me introdujo de lleno en el mundo gay, comencé a conocer gente que entendía, los lugares de ambiente, mariconas locas, gays sin pluma, lesbianas evidentes, lesbianas que parecen heteros....y todo lo que ese mundo entraña.
Fue todo un descubrimiento para mi, cada día que pasaba junto a ella era una nueva experiencia y sensación, poco a poco me fui dando cuenta de mi inclinación sexual, me fui definiendo, lo que supuso un gran paso para mí.
Pasaron dos años maravillosos, todo era de película, nos queríamos e ibamos con el viento a favor. Bueno, al principio costó un poco, sus amigas pensaban que yo era demasiado joven, algo totalmente comprensible teniendo en cuenta que ella era la más joven de su grupo, por lo que había gente que me sacaba incluso diez años. Pero se dieron la oportunidad de conocerme y cambiaron de opinión, la edad no es un condicionante siempre y cuando tengas un pelín de cabeza y sensatez.
Al cabo de esos dos años la cosa cambió, no todos los cuentos tienen final feliz y el que a mi me esperaba era de los tristes. Estuvo una semana muy rara, ausente conmigo, la notaba fría, sin sentimientos. Dos semanas después dijo que se acabó, que se había apagado la llama, que no había chispa entre nosotras....En ese momento me hundí hasta el fondo, no entendía nada, todo había ocurrido sin enterarme de la mitad de las cosas, fue tan rapido como el comienzo, con la diferencia de que no era tan bonito, todo era oscuridad y llanto.
Intenté hablar con ella, que me explicara que pasaba, pero desapareció de mi vida como un fantasma, se alejó de mí a pasos agigantados, sin darme tiempo a reaccionar, simplemente se esfumó. Y yo me cambié de ciudad, empezaba la universidad y tuve la oportunidad de irme, no era capaz de continuar en mi casa, estando en los mismos sitios en los que había pasado dos años intensos, no podía salir a la calle por miedo a verla, era incapaz de seguir así.
A los pocos meses de irme comenzamos a tener contacto de nuevo. Hablabamos por telefono e incluso quedabamos algún fin de semana que yo venía. Sinceramente no me beneficiaba verla, pero en el fondo lo necesitaba, me dolía más no saber de ella que verla. Sin darme cuenta me convertí en su confidente, ella estaba con otra tía, un poco mayor que ella y, la verdad, muy miserable como persona. No comprendía que hacia con ella, como se dejaba marear y putear de esa manera cuando yo la trataba entre algodones, ¿que le veía? A pesar de mis comeduras de cabeza, me mantuve a su lado para todo, me llamaba cada dos por tres para contarme sus disputas con la novia y me pedía consejo para todo. Y la tonta de turno sufriendo más que nadie.
A mi me mataba escuchar sus historias, lo fácil que le había resultado tirarme como una colilla y comenzar otra historia, hizo borrón y cuenta nueva con la misma facilidad con la que yo lloraba cada día y me preguntaba constantemente porqué. Hasta que comprendí que en esa nueva relacion que teníamos, solo sufria yo, a ella le daba igual destrozarme, no parecía darse cuenta de lo que seguia sintiendo por ella.
Poco a poco fui concienciandome de la situación, entre ella y yo no podía haber nada, y mucho menos amistad, porque no era real, era de todo menos amistad. Empecé a ponerle excusas cada vez que me llamaba, colgaba pronto y cuando me decía de quedar, inventaba cualquier motivo para no ir. Me costó muchisimo dar el paso, decidirme a pasar de ella y seguir hacia delante sin mirar atrás, pero era la unica forma de volver a sentirme bien.
Fue un año duro, de muchas lagrimas y de reprimir los impulsos de llamarla o verla, pero todo el esfuerzo comenzaba a tener su recompensa. Me sentía mejor, la estaba olvidando. Con mucho tesón conseguí superarlo, dejar de lado el dolor y el llanto.
Dicen que el primer amor es el que marca y a mi me marcó como nadie, con ella experimente a la vez la felicidad y el dolor, aprendi lo que es el amor, lo que se puede llegar a sufrir por una persona no correspondida, pero también me hizo fuerte, aprendí a superarlo, a no dejarme utilizar por ella, a mirar por mi interés.
A día de hoy la sigo recordando, incluso la hecho de menos en algunos momentos, pero hay que seguir hacia delante, ella forma parte de mi pasado, no de mi presente y mucho menos de mi futuro, aunque nunca sabes que te tiene preparado el destino.
De todo se sale, todo se supera, solo hace falta concienciarse y tener mucha fuerza de voluntad, pero todo llega.
4 comentarios:
wooww desde que empece a leer salvo por la edad senti que estabas contando mi historia
:O me qude asi pensando...si que marca la primera...:(
besotes
Las experiencias siempre se suelen compartir con alguien y me alegro de que te sintieras identificada.
Solo espero que lo superaras al igual que yo, o que al menos la apartases un poco de ti.
Un beso, gracias por el comentario
Llevo dos años con mi primera relacion con una chica... no me puedo imaginar el estar sin ella, tambien es mi primer amor...Peor si asi fuera trataria de recomponerme rapido, la vida es una, y pasa muuuy rapido, hay que disfrutarla hasta el ultimo segundo... Animo amiga, verás que algo impresionante te espera. Besos mil desde tenerife
Llega el día del olvido, pero el camino no es fácil.
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